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jueves, 15 de febrero de 2018

LA SALUD EN EL MERCADO





Desde que el mundo es mundo y el ser humano es ser humano, incluso antes, todo nuestro fin, todo lo que hacemos o no hacemos tiene un objetivo último que lo justifica: terminar el día, o si lo prefieren decir de otro modo: la supervivencia.

Quizá lo hayamos olvidado en un contexto como el nuestro, en el que vivimos con unos estándares de seguridad aceptables, con la alimentación asegurada y con unas relaciones y normas sociales compartidas que en mayor o menor medida nos permiten confiar en el prójimo o al menos no considerarlo permanentemente una amenaza, pero si, si nos desplazamos a otros contextos donde estos estándares no se dan, observamos cómo definitivamente la supervivencia es el objetivo prioritario para el ser humano; Usted y yo incluidos.


  Seguramente, en zonas en conflicto bélico o con problemas de acceso a la alimentación, las amenazas a la supervivencia se presenten en forma de bombardeo, guerrillero o vecino hambriento, pero en nuestro contexto (aparte del terrorismo) la principal y casi única amenaza para la supervivencia es la enfermedad y las dos únicas maneras de enfrentarla es haciendo todo lo posible porque no nos afecte o tratándola cuando aparece.

Desde que el mundo es mundo y el ser humano es ser humano, incluso antes, tenemos un mecanismo de regulación de la respuesta ante estímulos externos del que estamos dotados para mejorar nuestras probabilidades de supervivencia: las emociones. Quizá la emoción más intensamente relacionada con esta función sea el miedo, que nos ayuda a huir o luchar, según la circunstancia, frente a las amenazas.


Pocas cosas movilizan con mayor efectividad la conducta humana que el miedo y por tanto suscitar el miedo ha sido históricamente una estrategia ampliamente utilizada para llevar a cabo campañas de reclutamiento -“¡Qué vienen los rojos!”– o de recaudación –“bula papal”– Aquellos que conseguían inocular el virus del miedo podían promover una conducta de lucha –alistarse al ejército– o huida –abonar el diezmo– para evitar los rigores de la política o el infierno.


El paso de los siglos trajo consigo una mejora del bienestar de una gran parte de la población y con ello el aumento de las necesidades. Un gran número de seres humanos capaces de emocionarse y por tanto de sentir miedo se convirtieron en una población consumidora al tiempo que el número de productos y su sofisticación saturaba el mercado. La única forma de ganar cuota era siendo más o siendo mejor que los competidores, y en esta carrera la suma de argumentos era una estrategia aceptada para posicionar los diferentes artículos, que eran, además, un símbolo de progreso.

De este modo, y cuando las necesidades más básicas ya se encontraban sobradamente cubiertas (seguridad, alimentación…) la Salud se convirtió, además de en un objetivo inherente a la condición humana, en un bien de consumo y un inequívoco síntoma de progreso, de manera que el miedo a perderla suponía, al igual que en épocas pasadas el miedo al enemigo o al infierno, un importante movilizador para poner en marcha estrategias conductuales de los consumidores, entre otras, la compra de los productos asociados a ella.

Aun hoy podemos ver cómo numerosos productos de consumo cotidiano se promocionan como agentes de salud, o bien incluyen entre sus atributos la mejora del estado de salud en uno o varios aspectos particulares. Mediante la adquisición de algunos productos de uso diario nos aseguran que podemos mejorar nuestro tránsito intestinal, aumentar el nivel de nuestras defensas, evitar problemas bucodentales e incluso mejorar nuestro estado de ánimo. Igualmente, es habitual la publicación de noticias que desmienten o descartan efectos perjudiciales de diferentes productos como la cerveza o el vino.


Ante la información que diariamente nos llega a través de la publicidad, la web, las redes sociales o los medios de información, cabe preguntarnos ¿qué evidencia soporta las afirmaciones de “saludable” de los diferentes productos? ¿Existe conflicto de interés en las investigaciones que aseguran la inocuidad o beneficios del consumo de determinados productos? ¿Quién controla que la información relativa a los efectos sobre la salud de los productos publicitados es cierta?.


Sin duda la relación entre comunicación y salud es un tema apasionante que da lugar a numerosos debates técnicos, políticos y éticos y que tendremos posibilidad de compartir en la Jornada “Comunicación y Salud” que tendrá lugar en Segovia el próximo día 13 de abril y organizada por la muy SALUDABLE Asociación Andrés Laguna.


Joaquín de Blas Bernardos.
Psicólogo
Asociación andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud


jueves, 1 de febrero de 2018

JORNADA COMUNICACIÓN Y SALUD

a.andreslaguna@gmail.com




La salud se ha convertido en una de las principales preocupaciones de nuestra sociedad, las noticias referidas a crisis de salud o a nuevos descubrimientos en estas áreas son referencia obligada en toda clase de medios, y son a su vez estas mismas noticias las que pueden generar cierto tipo de comportamientos irracionales, como puede ser dejar de consumir algún tipo de alimento (¿recuerdan la crisis de las “vacas locas”?), colapsar servicios de urgencias, o incumplir programas vacunales, por ejemplo.

Vista esta alta influencia sobre el comportamiento y cambios de hábitos que tienen los medios de comunicación, resulta conveniente plantearse cómo se usan estas herramientas, tanto desde las autoridades responsables, las empresas y sus mensajes publicitarios, como de los propios medios, sin despreciar la influencia y el poder amplificador que han demostrado tener las “redes sociales”, con gran facilidad de propagar falsedades y bulos, pero que son una herramienta formidable en campañas de concienciación desde las propias autoridades sanitarias. 

Merece la pena por tanto acercarse a las formas de gestión de mensajes con contenido sanitario, y ello desde los distintos puntos de vista de los sectores que intervienen en todo el proceso, comenzando con los propios Media, capaces y responsables de filtrar, seleccionar y presentar las noticias adaptadas a su público objetivo; los generadores de estas noticias, sean del ámbito científico, empresarial o administraciones sanitarias y sus profesionales; el mundo de la publicidad, que usa la salud como reclamo; y los propios destinatarios, que a su vez se han convertido en difusores de contenidos a través de las redes sociales.

Es por ello que desde la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud, proponemos una Jornada de debate, con el máximo rigor desde el punto de vista científico y conceptual, en la que estén representados todos los sectores implicados en esta cadena de transmisión de mensajes de índole sanitario, a fin de compartir experiencias y crear estados de opinión y mejoras en la gestión de todos los involucrados en este proceso. 

A estos efectos se organiza la JORNADA COMUNICACIÓN Y SALUD, que tendrá lugar en las instalaciones del Campus Universitario “María Zambrano” de Segovia, el próximo día 13 de Abril, y a la que se convoca especialmente a profesionales y alumnos del mundo de la comunicación, la publicidad, la docencia y la salud, entre otros.

La jornada contempla dos sesiones de comunicaciones libres; El plazo para la presentación de las comunicaciones finaliza el 2 de Abril (prorrogado); las normas están disponibles en este enlace.

Es una Jornada gratuita, pero se requiere inscripción ya que el aforo es limitado. El modelo de inscripción está disponible aquí, y se debe enviar a la dirección a.andreslaguna@gmail.com 



PROGRAMA:

10:00 h
Mesa Redonda: COMUNICACIÓN Y SALUD

-       Principios generales en la comunicación de noticias de índole científico y sanitario.
María Coco Hernando. Periodista. Asesora de Comunicación del Colegio Oficial de Médicos de La Rioja. Editora de la publicación “Segovia Audaz”

-       La Comunicación del Riesgo Alimentario y la Percepción del Consumidor.
Juan Julián García Gómez. Vocal Asesor.  Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria. Ministerio de Sanidad

-       Repercusiones sobre hábitos saludables de la publicidad. Normas de Autocontrol
Esther Martínez Pastor. Profesora de la Universidad Rey Juan Carlos.

12:00 h.
Café

12:30 h.
Comunicaciones libres

14:00
Comida*

16:30
Acto oficial y Entrega del
PREMIO JOSÉ ÁNGEL GÓMEZ DE CASO CANTO

17:00
Comunicaciones Libres

18:00 
Ponencia.
“Redes Sociales, Influencer y Blogueros y su impacto en la conciencia profesional y ciudadana”
José Ramón Repullo Labrador.
Escuela Nacional de Sanidad. Instituto de Salud Carlos III 

SEDE:
Campus Universitario “María Zambrano”, Aula G124.
Plaza de la Universidad, s/n
SEGOVIA

ORGANIZA:
Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud

PATROCINADORES/COLABORADORES:

AYUNTAMIENTO DE SEGOVIA
Fundación Caja Rural de Segovia

PSN

Fundación para la Formación. Organización Médica Colegial.

Diputación de Segovia

Universidad de Valladolid.

Colegio Oficial de Médicos de Segovia

Colegio Oficial de Veterinarios de Segovia

Colegio Oficial de Farmacéuticos de Segovia

Colegio Oficial de Enfermería de Segovia

Las comunicaciones libres presentadas en la Jornada COMUNICACIÓN Y SALUD, organizada por la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud el pasado 13 de abril de 2018, ya están disponibles en el siguiente enlace:


Gracias a tod@s por vuestra colaboración
un saludo



miércoles, 31 de enero de 2018

LA CUARTA EDICIÓN DEL PREMIO JOSÉ ÁNGEL GÓMEZ DE CASO CANTO YA TIENE GANADORA





Según el fallo del jurado, tras la valoración y estudio de las memorias presentadas ha decidido por unanimidad conceder el PREMIO UNIVERSITARIO JOSÉ ÁNGEL GÓMEZ DE CASO CANTO, al trabajo:

“miR-199, un nuevo microARN represor de la proteína XIAP en el proceso apoptótico”, presentado por Doña Ana Bermejo Santos, que realizó estudios en el Grado en Bioquímica por la Universidad de Castilla-La Mancha.

El jurado destaca en esta edición la calidad de los estudios presentados y la variedad de temas y concurrentes de distintas profesiones, agradeciendo a todos ellos su trabajo, lo que contribuye a afianzar el prestigio de este certamen y de su ganador.

El trabajo galardonado, con un correcto enfoque metodológico de tipo experimental, correlaciona la presencia de una pequeña molécula de ARN (denominada miR-199), con la regulación de los efectos genéticos que conducen a la muerte celular (apóptosis) en células tumorales, lo que puede redundar en la mejora de tratamientos contra ciertos tipos de cáncer.

Este premio, promovido por la “Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud”, cuenta con la colaboración de la Fundación Caja Rural de Segovia y Ayuntamiento de Segovia, y se convoca anualmente con el fin de reconocer a aquellos universitarios que elaboren un trabajo de campo o de investigación, cuyo objetivo sea poner en valor cualquier aspecto relacionado con la salud de las personas. Se pretende fomentar y reconocer el trabajo de nuestros universitarios en los campos de las ciencias de la Salud, y contribuir a la difusión social de las nuevas tendencias y nuevos descubrimientos, a la vez que apoyar la labor investigadora en estas disciplinas, con directas repercusiones sobre nuestra forma actual de vida.

La entrega del premio se realizará en el transcurso de la Jornada “COMUNICACIÓN Y SALUD”, que está siendo organizada por esta Asociación, y tendrá lugar el próximo 13 de Abril en el Campus Universitario MARÍA ZAMBRANO, de Segovia.

La composición del jurado ha sido la siguiente:

Presidente:           D. F. Javier Tejedor Martín, Dr. en Veterinaria, Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.
Vocales:               D. Luis Torrego Egido. Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Profesor Titular de la Universidad de Valladolid
D. Graciliano Estrada Trisviros, Dr. en Medicina. Hospital General de Segovia.
Dª. Carmen Núñez Martín, Dra. en Farmacia, Asociación Andrés Laguna.
Dª. Laura Otero García, Dra. en Antropología, Profesora e Investigadora de la Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Madrid.
Secretario:            D. Galo Aragoneses Bernardos, Secretario de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.

El trabajo premiado se puede consultar en este enlace.






miércoles, 22 de noviembre de 2017

"FUNDACIÓN CIENTÍFICA DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE SEGOVIA" Y SUS ACTIVIDADES





Dentro del ciclo SOBREMESAS DE SALUD de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud, el pasado días 16 de Noviembre compartimos mantel con Javier Manzanares Sacristán, presidente de la Fundación Científica del Colegio de Médicos de Segovia.

La conversación transcurrió sobre las cosas que se hacen y las que se pueden hacer desde este tipo de instituciones en favor de los profesionales y la sociedad, no sólo de promoción científica, también de aspectos eminentemente culturales.

Resumimos a continuación algunas de las actividades de esta Fundación, según nos ha facilitado el Dr Manzanares, al que le agradecemos su amabilidad y su dedicación:

Nos juntamos en comida de trabajo con el objetivo de dar a conocer las actividades sociosanitarias y científicas de la Fundación Científica del Colegio de Médicos y con ello tener un punto de partida para valorar las posibilidades de colaboración en los distintos eventos de ambas Asociaciones.

Comento que las actividades de la Fundación Científica tienen dos metas, una encaminada a los profesionales colegiados:

1/ Formación continuada mediante la realización de cursos (este año p.e. Curso de Urgencias, 2º Curso de actualización en Medicina, charlas, conferencias sobre patologías concretas, mesas redondas en las que se abordan tanto temas asistenciales puramente médicos como de actitud: coaching, bioética, actitud ante situaciones conflictivas…).

2/ Una segunda vía de trabajo es la de conexionar a los profesionales, mediante actividades científicas culturales: tenemos una semana cultural con motivo de la festividad de la Virgen del Perpetuo Socorro (charlas, conferencias y exposiciones: Andrés Laguna, instrumental médico antiguo, sobre arte en Segovia…), y otra previa a la Navidad con presentación de habilidades artísticas de los colegiados: Exposición de habilidades artísticas, pinturas, esculturas tallas de madera….

El salón de actos también se convierte en plataforma de presentación de libros escritos por colegiados.

La finalidad es que conozcamos tanto el lado profesional médico como otras facetas personales y permita integrarnos más.

3/ La tercera vía es apoyo a la investigación. Desde el Colegio cada año convocamos cuatro premios a las mejores comunicaciones en revistas, Congresos y mejor Proyecto de Investigación con cantidades económicas como incentivo. Asimismo concedemos ayudas económicas para inscripción a Congresos a los MIR que presenten algún trabajo al mismo. Igualmente apoya en los trabajos con un especialista en estadística para la realización de los mismos.  Queremos potenciar la investigación en Medicina Primaria mediante un acuerdo con la Real Academia de Medicina de Salamanca para otorgar un Premio a la mejor publicación realizada por médicos de esta especialidad mediante un acuerdo con la Real Academia de Medicina de Salamanca

La segunda meta de la Fundación es dedicada a la población y educación sanitaria. El Colegio colabora desde hace años dando clases en la Universidad de la Experiencia con temas diferentes en cada curso. Damos charlas a los antiguos alumnos de la Universidad de la Experiencia, a Asociaciones como las Amas de Casa, Diabetes, Fibromialgia, Asociación de Piernas Inquietas… para las que se ha llegado a dejar nuestro salón de actos o AECC habiendo organizado cursos abiertos a la población Tenemos un espacio quincenal en Radio pública sobre temas de salud.

Se ha iniciado por nuestra parte la realización de cursos de RCP con la idea de sensibilizar, fundamentalmente, a las distintas Administraciones sobre la necesidad de poseer desfibriladores en espacios públicos. 

lunes, 23 de octubre de 2017

Sobre el concepto de "Salud"





Comenzamos nuestro ciclo de sesiones de “SOBREMESAS DE SALUD”, con un invitado excepcional, el profesor Rodrigo González Martín, que en la actualidad ocupa el cargo de Defensor de la Ciudadanía de la Ciudad de Segovia.

En una sesión entrañable, amena y muy interesante, plagada de ejemplos que nos llevaron a conclusiones generales, partimos del concepto de Salud como “Bienestar”, sensación que también ha ido cambiando a lo largo del tiempo, ya que no son las mismas las exigencias que tiene el hombre actual, que el de una generación anterior, por ejemplo. Urge esta reflexión porque sentimos que con frecuencia estanos más bloqueados por el “malestar” en una sociedad en crisis.

Y esta sensación de “bienestar” está muy ligada al entorno en que vivimos, el objetivo es conseguir “ciudades saludables”, o como se definía en la tertulia, “ciudades amables” con la gente, concepto muy ligado a la accesibilidad a los servicios, a la habitabilidad de nuestros barrios, al uso y gestión de los espacios públicos, y por supuesto a minimizar las circunstancias perturbadoras.

Para conseguir estos objetivos es importante la participación del ciudadano en los debates y tomas de decisiones, no se trata de votar simplemente, sino de que el ciudadano se sienta escuchado, tenido en cuenta, aunque luego decida no participar de una forma más activa.

Basten dos ejemplos para comprobar que aún queda bastante camino por delante, uno es el caso de los ruidos, que según qué tipo de afectados, puede tener consecuencias bastante dañinas para la salud, y otro es el de la accesibilidad, tanto en la vía pública, en los transportes públicos, como en los edificios públicos o privados, un problema sobre el que se lleva mucho tiempo trabajando, pero que aún hay mucho por hacer, incluidos el personal técnico, que no le prestan la debida importancia.

Mejorar nuestra salud en nuestro ámbito más cercano, no es por tanto sólo mejorar las estructuras sanitarias, sino que a través de los mecanismos de participación podamos conseguir un ambiente “amable” donde desarrollar cómodamente nuestras capacidades vitales.

A lo largo de la animada y muy participativa conversación de sobremesa que nos convocó el pasado día 20 de octubre en el restaurante Casares, encontrábamos la necesidad de ahondar y defender un concepto más amplio, transversal, abierto y colectivo de la salud como “salud cívica”. No hay “salud ciudadana” sin calidad de servicios, cultura de igualdad y transparencia, vida saludable en una sociedad de valores compartidos. Nos parecía necesario superar la contradicción de sentirnos cada día más sanos en una sociedad enferma. La “salud cívica” es un logro colectivo resultante de una aproximación y cumplimiento de los Derechos Humanos en una democracia de proximidad.

Para una “salud cívica” debemos aspirar a una calidad de vida saludable compartida, superando las desigualdades, discriminaciones, estigmas, prejuicios, violencias, abusos, exclusiones sociales, segregaciones, tratamientos abusivos y arbitrarios…como “enfermedades ciudadanas”. Una “ciudad saludable” es una ciudad accesible e inclusiva, una ciudad para todas y todos, una ciudad no contaminada y contaminante de aire, ruidos, visual, cognitivamente. Una ciudad de las mujeres y de los hombres, por igual. Una ciudad con urbanismo humanitario que supere los intereses especulativos sin tener en cuenta la ciudadanía.

Proponíamos como conclusión general de la sesión, como mejor postre equilibrado y saludable, la siguiente receta: “Conscientes del aumento de las desigualdades y de las dificultades para el cumplimento de los Derechos Humanos que dan razón de ser a nuestra actividad y valor de identidad a la ciudadanía en pleno siglo XXI, podríamos afirmar que no hay “salud cívica” sin avances significativos en el logro y cumplimiento de los Derechos Humanos”


Buen provecho…!!!