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jueves, 5 de septiembre de 2019

APROXIMACIÓN PSICOLÓGICA A LA DIABETES








Consuelo Cuenca.
Licenciada en Psicología.
Coordinadora de Grupo de Trabajo de Diabetes del Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León.


Resumen
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica, cuyas complicaciones suelen estar asociadas a un cuidado incorrecto de la persona diabética. Por ello, la educación diabetológica en el tratamiento es fundamental ya que proporciona conocimientos y material educativo destinado al paciente, familia o persona encargada del cuidado sobre la enfermedad, también promueve la motivación para enfrentarse de forma óptima al desafío crónico de la diabetes y potencia la cooperación en el proceso terapéutico. Actualmente, los psicólogos/as comienzan a formar parte esencial de los programas de atención a las personas con diabetes ante las demandas de posibles actuaciones a nivel psicoeducativo, prevención, promoción a la adherencia del tratamiento médico y psicoterapia (estrés, sintomatología depresiva, dificultades sexuales, etc.). Actualmente, se promueven diferentes recomendaciones básicas sobre los cuidados para favorecer la calidad de vida de la persona diabética.

Palabras clave
Diabetes Mellitus, Educación Diabetológica, Intervención Psicológica y Recomendaciones Básicas.




Actualmente, existen diferentes estudios y líneas de investigación abiertas sobre las características propias de la enfermedad de la diabetes y de sus implicaciones médicas, nutricionales, psicológicas y sociales. Ello ha propiciado que se haya generado una abundante bibliografía y formatos de información sobre esta enfermedad (manuales, libros prácticos, guías, conferencias, seminarios, etc.).

La historia del debut diabético no es igual para todos los individuos. La noticia es recibida en un hospital o centro de salud. La persona llega a presentar síntomas como polidípsia (mucha sed), poliuria (alta cantidad de orina), hiperglucemia  (altos niveles de glucosa en sangre), malestar abdominal  o dolor de cabeza que puede acompañarse de una pérdida de peso significativa. En el peor de los casos, por un coma diabético. Es en ese momento, se informa acerca de que cómo el páncreas ha dejado de funcionar o se ha hecho autoinmune, y por tanto que la persona es insulino-dependiente. Es decir, el debut diabético es el momento del diagnóstico. Esta situación llega a producir un gran impacto. Para algunas personas, es una etapa de estrés, incertidumbre, y adaptación que no solo puede afectar al niño/a, adolescente o adulto, sino también a todo el entorno familiar.

Hoy en día, la Diabetes Mellitus es una enfermedad crónica e incurable que requiere de un tratamiento a lo largo de toda la vida del paciente. Desde el momento del debut, hay que realizar un aprendizaje intenso de cómo administrar y controlar el tratamiento. Este aprendizaje lo lleva a cabo el propio paciente, pero también lo llegan a realizar los padres  o cuidadores de un paciente con dificultades de autonomía. Es de gran importancia facilitar un nivel de conocimiento y automanejo adecuado de la enfermedad para permitir normalizar la diabetes en el caminar en la vida. 

La diabetes se caracteriza por un exceso de glucosa (azúcar) en la sangre; es decir, reduce la habilidad del cuerpo para transformar la glucosa en energía. Esta enfermedad es debida a que el páncreas no produce insulina suficiente o a que el organismo no la puede utilizar. La insulina es una hormona producida por el páncreas. Esta hormona actúa como una llave que abre la puerta de entrada de glucosa a las células del cuerpo. Por tanto, las personas que padecen diabetes no producen la cantidad suficiente de insulina o es defectuosa, en consecuencia aumenta la glucosa en la sangre.

En España, se habla de la existencia de más de un millón de diabéticos, así como que muchas personas desconocen que padecen diabetes. Se desconocen sus causas, pero si se tienen identificados los factores que contribuyen a su desarrollo como la genética, la obesidad, el embarazo, el estrés físico o emocional y el envejecimiento.

Generalmente, se diferencian tres grandes grupos. La Diabetes 1, afecta frecuentemente a la  población más joven y se caracteriza por una producción insuficiente de insulina. La Diabetes 2, se caracteriza por producción insuficiente y/o uso metabólico ineficiente de la insulina producida en el páncreas. Es el tipo más frecuente de la enfermedad diagnosticada. La Diabetes Gestacional puede ser definida como hiperglucemia con inicio o reconocimiento inicial durante el embarazo, con independencia de precisar o no precisar tratamiento con insulina, o de que regrese después del parto.

Los/as pacientes de diabetes han de realizarse exámenes de laboratorio varias veces al año y asistir a varias visitas anuales con diferentes profesionales de la salud como el endocrinólogo, nutricionista, psicólogo y educador en diabetes. Actualmente, no hay una cura  definitiva para la diabetes, pero sí existen tratamientos para controlar los niveles de glucosa en la sangre. El tratamiento diario para los tres tipos de diabetes consiste en medicamentos, un plan de alimentación y de ejercicio o actividad física, auto monitoreo de glucosa en la sangre, control de presión arterial, colesterol…En algunos casos, la persona requiere de inyecciones diarias de insulina o de una bomba de infusión.

Desde las diferentes perspectivas profesionales sanitarias, se tiende a hacer un abordaje no dramático de la diabetes; se enfatiza y promociona la educación diabetológica como parte esencial en el tratamiento con la finalidad de que sea protagonista el/la paciente de su propio cuidado; por tanto, tendrá que adquirir ciertas destrezas para mantener unos hábitos de vida saludables (ej. autoinyección de insulina, determinación de glucemia, confección de dietas, etc.) y fomentar el autocontrol analítico personal.   

La vida de una persona diabética puede llegar a cambiar de un momento a otro; de ahí, la necesidad de orientar su actuación. La educación diabetológica es importante en cualquier tipo de diabetes, ya que enseña a manejar los contratiempos. Esta educación sanitaria  proporciona conocimientos sobre la enfermedad para generar confianza y seguridad, además de promover la motivación para enfrentarse de forma óptima al desafío crónico de la diabetes y potenciar la cooperación terapéutica.

Sin embargo, en algunos casos, los efectos educativos en la persona diabética es difícilmente evaluable, ya que puede presentar problemas de actitud, dificultades en sus competencias y/o capacidades o desplegar comportamientos de riesgo (ej. sedentarismo, dieta poco saludable, consumo de alcohol, sustancias psicoactivas, etc.). Por ello, se requiere implicar a los familiares o cuidadores en los cuidados y atenciones.

En la edad infantil, el diagnóstico y las posibles consecuencias (administración inmediata de insulina, control dietético, organización de horarios, calibración de la actividad deportiva, etc.) suelen generar desconcierto, miedo, curiosidad por lo que le sucede al organismo y puede surgir un deseo (mayor o menor) para ser instruido en este tema. En este sentido la actitud de los padres es decisiva para asumir adecuadamente la diabetes.

En la etapa de la adolescencia, el/la joven empieza a valorar su cuerpo ante sí y los demás, esboza un proyecto de vida,  despierta el interés sexual, reivindica intimidad, desea emanciparse, etc. En ocasiones, el diagnóstico de la diabetes o el curso de la misma, puede generar incertidumbre y tendencia a la rebelión. Algunos/as adolescentes se muestran indisciplinados, rechazan los cuidados paternos o médicos, mantienen comportamientos poco saludables, etc. Un elemento importante es utilizar la vía de la educación para generar el grado de colaboración pertinente, y que el joven logre asumir la responsabilidad de sus acciones y potencie el autogobierno. Sin embargo, en otros casos son más vulnerables y requieren el apoyo psicológico para gestionar sus dificultades.

En la infancia y primera juventud, la diabetes influye en diferentes grados la configuración de la personalidad. Sin embargo, en el adulto ésta ya está estructuralmente definida. Por consiguiente, dependerá del grado de madurez psicológica la aceptación o rechazo de la noticia de que es diabético. Entre las preocupaciones que le pueden llegar a asaltar se relacionan con el área laboral (rendimiento en el trabajo, temores a ser rechazado en el ámbito sociolaboral,…), área afectivo-sexual (pérdida de atracción, alteración del deseo, disfunción…), perspectivas de salud (periodo de vida, complicaciones…) y problemas psicológicos (ansiedad, depresión, miedos, dificultades sexuales, etc.).

Algunos adultos mayores o personas cercanas a la jubilación, expresan tener la sensación de <<sentirse viejo/a>>, la cual se acentúa más con la enfermedad, tanto si acaban de notificarle el diagnóstico como si lleva muchos años acompañándole la enfermedad. En algunas de estas personas, las complicaciones son una realidad y no una amenaza de futuro. Por lo tanto, la educación diabetológica es importante para ayudarle a comprender sus limitaciones y que ha de estar controlado, pero que ello no indica que no sea útil para sí mismo y los demás, ya que puede contribuir con su experiencia y saber hacer en su entorno. Y en otras ocasiones, el adulto o el anciano/a con diabetes puede llegar a presentar un trastorno mental, por lo que puede solicitar un apoyo psicológico individual  en relación a su problemática.

Los/as psicólogos/as de forma progresiva empiezan a ser parte esencial del equipo multidisciplinar de atención a las personas diabéticas.  Su función es colaborar con los otros profesionales en el proceso terapéutico, intervenir en función de las necesidades del caso (niño/a, adolescente, adulto) en formato individual, de pareja, familiar o grupal y fomentar  la adherencia al tratamiento, dieta, el ejercicio físico y los comportamientos de auto cuidado. Estos  elementos son claves para lograr una adecuada regulación metabólica de la enfermedad, control de la medicación y/o reducción de los niveles de sobrepeso que presentan algunas personas con diabetes, y que son causa de muchas de diferentes complicaciones.

Desde la psicología de la salud, el/la psicólogo/a evalúa el impacto desde el inicio y curso de la enfermedad. Realiza intervenciones ajustadas a las necesidades e intereses del paciente.  Entre las posibles actuaciones del psicólogo/a se encuentran las psicoeducativas, prevención, promoción a la adherencia del tratamiento médico y psicoterapia (estrés, sintomatología depresiva, dificultades sexuales, etc.).

La perspectiva psicológica cognitivo-conductual incide en modificar algunas creencias erróneas sobre el estado de salud de la persona diabética y realiza recomendaciones para aumentar un grado mayor de implicación en seguir el tratamiento para evitar complicaciones futuras. Enfatiza la disciplina en realizar los controles (glucosa, fiebre, acetona…), mantener unos hábitos alimenticios saludables, en realizar ejercicio físico y buscar apoyo emocional ante momentos anímicos bajos. Es decir, se realizan pautas psicoeducativas y sesiones psicoterapéuticas para fomentar un manejo autónomo de la enfermedad  en cualquier lugar fuera del hospital (casa, escuela, trabajo…), con el fin de mejorar la calidad de vida del paciente  y reducir las posibles complicaciones.

Entre algunas de las recomendaciones básicas sobre el manejo de la diabetes y comportamiento de autocuidado  como mantener una dieta saludable recomendada por el médico y nutricionista (número y horario de comidas), reducir o eliminar el consumo de tóxicos (alcohol, tabaco…). Propiciar conductas de auto cuidado (aseo, higiene dental, periodos de descanso y sueño, control de peso…). Realizar ejercicio físico diario programado y personalizado durante un mínimo de 30 minutos, dónde el médico orienta acerca de las actividades más adecuadas. Seguir el tratamiento farmacológico prescrito por el médico. Medir y registrar diariamente los niveles de glucosa en sangre. Realizar controles de fiebre, acetona, presión arterial, colesterol, etc. Acudir a las revisiones periódicas del oftalmólogo, odontólogo, nutricionista, etc. Observar con frecuencia si hay posibles heridas en la boca y/o en los pies (cortaduras, ampollas, llagas, hinchazón, enrojecimiento o uñas que producen  dolor). Buscar apoyo psicológico ante situaciones de estrés no manejables, sentimientos (tristeza, rabia...), sensaciones de indefensión o impotencia, no poder lidiar con los problemas, etc.

A modo de resumen, se puede decir que la prevención ayuda a sensibilizar a la sociedad acerca de los factores de riesgo de la diabetes y que el papel de la educación diabetológica es clave en el proceso terapéutico. Actualmente, se empieza a considerar la necesidad de brindar apoyo psicológico en pacientes  con diabetes desde el mismo momento en que se hace el diagnóstico (debuta), no solo a niños/as, adolescentes y padres, sino también a los adultos jóvenes y mayores, con independencia de que los pacientes necesiten administrarse insulina o no. En definitiva, se busca que la persona diabética tenga el mayor grado posible de libertad ante su dolencia.

Bibliografía
Madrid Conesa, J. (2005): Libro práctico de la diabetes. Espasa Calpe. Madrid.
Pallardo Sánchez, L. F., Rodríguez- Miñón, J. L., Jarra Albarrán, A. y Cerdán Vallejo, A. (1985): Manual del diabético. Guía para diabéticos y educadores. CEA. Madrid.
Menéndez Torre, E. Barrio Castellanos,  Anna Novials Sardá, A. y  Sociedad Española de Diabetes (2017): Tratado de Diabetes Mellitus. Editorial Médica Panamericana.
González-Cantero,  J. O. Y  Oropeza Tena, R. (2016): Intervenciones cognitivo conductuales para diabéticos en México. Salud Mental; 39(2). doi: 10.17711/SM.0185-3325.2016.006




viernes, 19 de julio de 2019

“COMIDA BASURA”, “GUARRERÍAS”, ¿DE VERDAD QUE COMEMOS TAN MAL?




LA IMPORTANCIA DE EXPRESIONES COLOQUIALES EN EL ÁMBITO DE LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA

Un artículo científico publicado en la Revista Española de Comunicación en Salud (RECS), titulado “El lenguaje y la educación alimentaria. Resultados de un cuestionario poblacional” realizado por el Grupo de Investigación en Alimentación de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR), sostiene que expresiones como “comida basura” y “guarrerías” son ampliamente conocidas por la población y relacionadas con hábitos de consumo no saludable, por lo que su uso resulta útil en campañas de educación sanitaria.


F. Javier Tejedor Martín
Universidad Internacional de la Rioja. Facultad de Educación.

En los años 70 se popularizó en EE.UU. el término junk food”, para designar un tipo de dietas poco saludables relacionadas con enfermedades coronarias. En España este término se tradujo por “comida basura”, y su llegada al gran público no se produjo hasta finales de los años 80, casi siempre identificándola con las dietas de comida rápida de origen americano.
Por otro lado las comidas cortas entre horas o “snacking”, pueden ser un factor de equilibrio de la energía ingerida y su ajuste a los requerimientos momentáneos, pero de forma habitual se relaciona con un aumento de la ingesta calórica con resultado de sobrepeso u obesidad, considerándose un componente esencial de la actual “epidemia de obesidad”. Sin embargo, existe falta de consenso en estas definiciones lo que complica y limita el desarrollo de recomendaciones para los consumidores basadas en evidencias científicas.
En este sentido se ha observado un aumento de este comportamiento en consonancia con el aumento de los datos epidemiológicos de obesidad infantil; Igualmente, los adultos consumen cada vez más energía fuera del desayuno, la comida, y la cena, siendo el “snacking” una práctica extendida, que se ha incrementado en los últimos años.
Con el fin de valorar el conocimiento y el uso de los términos en materia de alimentación como “comida basura”, “guarrerías” y “snacking”, se ha diseñado un estudio que pretende ampliar el conocimiento sobre la influencia del lenguaje en la educación alimentaria, a través de un cuestionario que indaga las ideas y las acepciones asociadas a dichas expresiones a efectos de evaluar su uso en programas de educación sanitaria.

En las siguientes gráficas se expresa el resultado de las respuestas a cada una de las preguntas, indicando el porcentaje de los que se muestran “de acuerdo” o “muy de acuerdo” (suma de respuestas 4+5).
Se observa un amplio conocimiento del término «comida basura» por la población española, relacionada en el 91.5% de los encuestados con «alimentos poco saludables». Otros términos similares usados, como «comida rápida» o «fast food», lo relacionan con el de «comida basura» un 86% de los encuestados, lo que indica que de forma general existe una conciencia de que este tipo de dietas son poco saludables.

Gráfica 1



Las bebidas azucaradas (refrescos) son el principal alimento incluido por los encuestados en el término «comida basura», ello indica un alto grado de concienciación de la cualidad de este tipo de alimentos como «no saludables». Le siguen los «perritos calientes», alimento típico de «comida rápida», con una considerable cantidad de grasa saturada; La hamburguesa estaría en el tercer lugar, si bien con diversidad de opiniones, debido a sus diferentes variedades y formas culinarias; Las patatas fritas, un complemento típico de los menús tipo «fast food» se encuentran en cuarto lugar, posiblemente por su alto contenido graso y energético, posibilidad de contener ácidos grasos «trans» y elevado porcentaje de sal. Por último, los encuestados consideran también a la pizza entre los alimentos incluidos en el término de «comida basura», puede ser debido a su relación con restaurantes de comida rápida, (al igual que la hamburguesa) y que su alta proporción de queso y cereales muy procesados la convierten en un alimento con alto contenido energético sin desdeñar una elevada proporción de sodio.


Gráfica 2


En general todos los alimentos señalados por los encuestados dentro del término «comida basura» son alimentos con alta concentración energética, bien por tener alta proporción grasa, o de azúcares (como los refrescos), con muy baja (o nula) cantidad de fibra, y escasa (algunos incluso nula) proporción de algunas vitaminas.
A la pregunta «¿Por qué cree que se denomina «basura» a un tipo de comida?», su respuesta principal ha sido «porque favorece la obesidad», comprobando una amplia concienciación con este problema entre el colectivo encuestado. Le sigue la referencia a sus efectos sobre el sistema cardiocirculatorio.

Gráfica 3


En cuanto a la segunda expresión propuesta, el término «guarrerías» es conocido por el 96.3% de los encuestados, porcentaje que consideramos suficientemente amplio, y que, aunque bastante menos utilizado en la literatura o en campañas publicitarias, puede ser comparable al conocimiento de la expresión «comida basura». Se le relaciona con alimentos dulces como «chucherías», «golosinas» o «bollería»; Un segundo grupo de alimentos se incluiría en esta acepción, con algo menos de consenso, serían productos salados como las patatas chips o los snacks salados. En una posición intermedia estarían las palomitas, y ya con mucho menos acuerdo, los embutidos grasos. Sorprende la buena percepción que se tiene de las "barritas energéticas", alimentos con alta cantidad de azúcares simples, pero que exitosamente se publicitan como "cereales". Se observa una peor percepción de los aperitivos dulces respecto de los salados, cierto que hay que luchar contra un exceso de azúcares simples en la dieta, pero el exceso de sodio también es un problema importante.

Gráfica 4


El término «guarrerías» es relacionado con «alimentación no saludable» por el 89.7% de los encuestados, por lo que al igual que la anterior expresión de «comida basura», consideramos que puede ser utilizado de manera exitosa en campañas de concienciación, para delimitar estos alimentos que se toman fuera de una comida formal, pero que contribuyen a elevar la cantidad de energía total ingerida, azúcares simples, sal o grasas de baja calidad sanitaria.

Gráfica 5


En cuanto al anglicismo «snacking» sólo es conocido por un 52.87% de los encuestados, y lo relacionan con «picoteo entre horas» y con el «consumo habitual de snacks». El 55.9% asimilan el término con el de «guarrerías» y sólo el 46.4% con el de «alimentación no saludable»; El término «snacking» es ampliamente usado en la literatura científica, tanto en inglés como en castellano, identificándolo con ingesta fuera de las comidas formales, o con una comida con una duración menor de 15 minutos, y se suele relacionar con incrementos del IMC, y con desplazamiento de la dieta mediterránea.
Gráfica 6


Por tanto, podemos concluir que se observa una amplia relación entre las expresiones «comida basura» y «guarrerías», con el hecho de ser unos hábitos negativos para la salud. Es por ello factible el uso de estas expresiones en campañas de salud pública y en el ámbito de la educación alimentaria a nivel escolar, como representativas de hábitos poco saludables de ciertos menús (la primera) o fuera del contexto de una comida formal (la segunda), incidiendo claramente en los alimentos que incluimos dentro de dichas expresiones y que se recomiendan consumir de forma esporádica.

BIBLIOGRAFÍA
1- Bach-Fary, A. y Serra-Majem, Ll. “Dieta mediterránea en el siglo XXI. Posibilidades y oportunidades”. En Libro Blanco de la Nutrición en España. F.E.N. 2013 (pp 221-229).
2- Bellisle, F. (2014). Meals and snacking, diet quality and energy balance. Phisiology and Behavoir. 134. 38-43.
3- Bes-Rastrollo, M., Sánchez-Villegas, A., Basterra-Gortari F.J., Núñez-Córdoba J.M., Toledo E. y Serrano-Martinez, M. (2010). Prospective study of self-reported usual snacking and weight gain in a Mediterranean cohort: the SUN project. Clin Nutr.; 29: 323-30.
4- Bo, S. et al. (2014). Impact of Snacking Pattern on Overweight and Obesity Risk in a Cohort of 11 to 13 Year-Old Adolescents. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition. 59 (4), 465-471.
5- Gargallo – Fernández, M. et al. (2011) “Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos. (Consenso FESNAD-SEEDO). Revista Española de Obesidad, 9, sup 1.
6- Hair, J.F., Anderson R.E.,Tatham R.L. y Black W.C. (2007). Análisis multivariante. 5ª Ed. Pearson Educación S.A. Madrid.
7- Johnson, G.H. y Anderson, G.H. (2010). Snacking definitions: impact on interpretation of the literature and dietary recommendations. Crit Rev Food Sci Nutr. 50(9):848-71.
8- Larson, N.I. et al. (2016). Adolescent Snacking Behaviors Are Associated with Dietary Intake and Weight Status. The Journal of Nutrition. 146 (7). 1348-1355.
9- Westal, D. (2013) “La Generación de la comida basura: Americanisms in a Corpus of Spanish Obesity News”. Procedia - Social and Behavioral Sciences 95: 298–307.

viernes, 12 de julio de 2019

Un banco de alimentos autogestionado para la lucha contra la pobreza infantil





Un banco de alimentos autogestionado para la lucha contra la pobreza infantil
Una investigación realizada en la ciudad de Madrid muestra la realidad que enfrentan un grupo de madres y padres con hijos e hijas menores de edad, quienes, en un contexto de pobreza creciente durante la crisis económica, participan de un banco de alimentos autogestionado. El trabajo se publica en la revista científica Health and Social Care in the Community.

Laura Otero García
Universidad Autónoma de Madrid
CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP-ISCiii)


Un trabajo reciente, publicado en la revista Health and Social Care in the Community, describe el ambiente de pobreza severa en el que viven madres y padres con menores de edad a cargo en el Distrito de Tetuán, Madrid, y quienes se ven en la necesidad de autogestionar un banco de alimentos.
Estos resultados han sido presentados por un equipo de cuatro investigadoras y un investigador pertenecientes, entre otras instituciones, a la Escuela Nacional de Sanidad (ISCIII), el Hospital U. Nuestra Señora del Prado (Talavera de la Reina), el CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP-ISCIII) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). 
La investigación muestra los intentos y dificultades de las madres y padres para contrarrestar las carencias materiales y las consecuencias psicosociales y sobre la salud de sus hijos e hijas fruto de la situación de pobreza en la que se vieron sumidos (o que fue agravada por) la crisis económica y los recortes sociales. Como forma de enfrentar en parte esas carencias, este grupo de familias comparten el hecho de intentar dar respuesta desde los movimientos sociales de autogestión. 
Como parte del trabajo de campo se llevan a cabo observación participante y se desarrollan 15 entrevistas en profundidad a madres y padres que participaban del banco de alimentos. Así se logra contribuir a la investigación sobre la caracterización de hogares con niños menores de 18 años que viven en un contexto de inseguridad alimentaria.
El trabajo destaca los aspectos sociales e institucionales que influyen e interactúan con los intentos de madres y padres de proteger a sus hijos de las consecuencias de la inseguridad alimentaria y la pobreza. Del mismo modo, subraya cómo, en ausencia de suficientes recursos públicos, las personas intentan encontrar apoyo en recursos comunitarios.
Estas iniciativas pueden ayudar a madres y padres a satisfacer positivamente las necesidades materiales de su familia, así como reducir su propia angustia psicosocial, y por tanto potencialmente mejorar los cuidados de sus hijos e hijas.
“Sin embargo — se concluye— los grupos de apoyo comunitario no deben ser vistos como un reemplazo de los servicios públicos, ya que el soporte que ofrecen es siempre parcial. Las políticas públicas en España deben ser revisadas y reforzadas para permitir una protección efectiva de la infancia y, por extensión, de las familias que viven bajo una gran privación”.



Banco de alimentos autogestionado
En el trabajo, los padres y madres constatan las consecuencias negativas en la salud de sus hijos derivadas de una mala alimentación. Los autores destacan el fuerte impacto percibido en la salud mental de los menores.
“La falta de alimentos o la preocupación por su falta, la exclusión de espacios de socialización o de aprendizaje, las situaciones graves como un desahucio, la separación de algún familiar, o la percepción de problemas en el hogar, entre otras, son causas inmediatas de esa mala salud mental”, se describe.
Además, las excesivas dificultades cotidianas llevan a un agotamiento excesivo y una propia mala salud mental de padres y madres, creando un ambiente en el que cuidar se hace más complicado. En este contexto, el estudio muestra qué recursos materiales, educativos y relacionales son considerados significativos, y qué estrategias ponen en marcha padres y madres para amortiguar las consecuencias negativas para la salud de sus hijos.
Una parte importante de las estrategias que utilizan padres y madres para asegurar el cuidado y la salud de sus hijos e hijas tiene que ver con intentar mantenerse como figuras de protección y cuidado frente a sus menores. En este sentido, el banco de alimentos autogestionado no sólo permite la provisión de alimentos, sino que, sobre todo, se percibe como un espacio de gratificación personal y de renovación de la sensación de valía propia.
El estudio analiza también cómo las posibilidades reales de cuidado de las que disponen los padres y madres se ven limitadas por un contexto de falta de recursos públicos para hacer frente a su realidad de pobreza, así como por las exclusiones que se producen a través de mecanismos legales (descritos como acceso diferencial a derechos en función de la situación legal) o burocráticos (explicados como un laberinto de papeles y requisitos para conseguir una ayuda social, por lo general mínima, de corta duración y que llega demasiado tarde). 

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Referencia bibliográfica:
Zamora-Sarabia AL, Guterman RH; Sanz-Barbero B; Rico Gómez A & Otero García L. “Child health and the possibilities for childcare in a context of poverty and food insecurity: The narratives of parents attending a self-managed foodbank in Spain”. Health and Social Care in the Community. DOI: 10.1111/hsc.12712



viernes, 24 de mayo de 2019

Convocatoria SEXTA EDICIÓN DEL PREMIO UNIVERSITARIO "JOSÉ ÁNGEL GÓMEZ DE CASO"





PREMIO UNIVERSITARIO
"JOSÉ ÁNGEL GÓMEZ DE CASO CANTO"
VI Edición

BASES

El Premio José Ángel Gómez de Caso, patrocinado por la “Asociación Andrés Laguna para la promoción de las Ciencias de la Salud”, tiene como fin reconocer a aquellos universitarios que elaboren un trabajo de campo o de investigación (en especial trabajos fin de Grado, o fin de Máster), cuyo objetivo sea poner en valor cualquier aspecto relacionado con la salud de las personas
·         El Premio tendrá una periodicidad anual y podrá declararse desierto.
·         El  Premio tendrá una dotación de 500 €, con la retención pertinente según la legislación vigente, concediéndose al galardonado un diploma acreditativo en el acto de entrega.
·         Su entrega se realizará en el acto institucional organizado por la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.
·         Las bases de este premio se encontrarán en el blog de la Asociación

1.-Requisitos de los solicitantes:
  Podrán presentar su candidatura a este Premio todos aquellos segovianos que  realicen o hayan realizado sus estudios de grado o máster, con una antigüedad máxima de dos años en el momento de presentar el trabajo, o todas aquellas personas que realicen o hayan realizado sus estudios de grado o máster en los últimos dos años en las universidades de Segovia.
También se admitirán aquellos trabajos que versen sobre temas de salud de la provincia de Segovia, aunque su autor no sea segoviano.
En el supuesto de que exista más de un autor al menos uno tendrá alguna de las vinculaciones con esta provincia expuestas anteriormente

             2.-Documentación a presentar:
      El trabajo se presentará en formato pdf, en un soporte CD, DVD o pendrive, en el que no constará ningún dato identificativo del autor y sólo se consignará un título con un lema o pseudónimo.  En el texto se deberá omitir cualquier referencia que pueda identificar al autor, director o tutor, o centro universitario de pertenencia, así como cualquier imagen o logotipo que incluya datos de identificación.
El trabajo estará escrito en castellano o inglés, en este último caso se adjuntará un amplio resumen en castellano.
Junto con el CD o DVD, se entregará un sobre cerrado que llevará el mismo título o lema, en su parte exterior, en el que se incluirá:
a.                   Escrito en el que se indique el título del trabajo y la documentación que se acompaña, así como el nombre y apellidos del autor, correo postal y electrónico y número de teléfono.
b.                   Curriculum del solicitante o solicitantes
c.                   Fotocopias del expediente académico y del DNI

3.-Jurado
El Premio será concedido por un Jurado formado por las siguientes personas:
1.      El Presidente de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud, o persona en quien delegue.
2.      El Secretario  de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.
3.      Cuatro representantes de distintas profesiones sanitarias y un docente de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud. Todos serán elegidos por la junta directiva.


4.-Plazos
1.      El plazo para presentar las candidaturas finalizará a las 14 horas del día 30 de Octubre de 2019.
2.      El envío de los trabajos se realizará por correo certificado o personalmente a la sede de la Asociación, situada en el Colegio Oficial de Médicos de Segovia, C/ Conde Sepúlveda nº 24, 1º. 40006. Segovia.
3.      El fallo, que será discrecional, se emitirá antes del día 31 de enero de 2020.
4.      La Asociación Andrés Laguna comunicará oficialmente el Premio a quien resulte galardonado, y hará la mayor difusión posible del mismo a través de los distintos medios de comunicación.

5.- Otras Consideraciones
·        La propiedad intelectual de los trabajos premiados y la propiedad material de los documentos que la integran, corresponderán al autor de los mismos.  La Asociación Andrés Laguna se reserva el derecho de conservar en su fondo documental aquellos trabajos premiados, tanto en el formato en papel como en su formato digital. Así como su publicación ya sea en soporte digital o en papel. Los trabajos que se presenten al concurso sólo podrán ser revisados y estudiados por los miembros del Jurado, con la finalidad de emitir un juicio sobre los mismos con motivo del presente concurso. Los trabajos no premiados podrán ser retirados por los interesados en el plazo de dos meses, una vez hecho público el resultado. Transcurrido el plazo se considera  que el autor desiste de su derecho.

·         La participación en esta convocatoria implica la aceptación previa de las bases, del jurado y del fallo del mismo.

Organiza:

Asociación Andrés Laguna para la
Promoción de las Ciencias de la Salud




Colabora:

lunes, 20 de mayo de 2019

Adicciones del Comportamiento




Una nueva “sustancia” ha venido a inundar nuestra sociedad. Afecta a personas de todas las edades, pero no por igual. Sin duda los más jóvenes son los más vulnerables, los que más difícil lo tienen para librarse de las garras de este nuevo veneno.

¿De qué se trata? De las adicciones a diferentes tipos de tecnologías.

La tecnología no es mala en sí misma, pero si hacemos un uso inadecuado de ella puede ser muy perjudicial. ¿Quién enseña a los adultos cómo deben acercarse los niños a la tecnología para que ésta no sea perjudicial para ellos? ¿Quién guía a los menores en su descubrimiento del mundo digital?.

¿Crees que cuanto antes descubran tus hijos (sobrinos, nietos, amigos, etc) las llamadas “nuevas tecnologías” será mejor? ¿Que en caso contrario perderán alguna suerte de tren tecnológico y quedarán en desventaja con respecto al resto de niños de su generación?.

Pues fíjate en esto:
En primer lugar varias asociaciones (entre ellas varias asociaciones pediátricas) desaconsejan la exposición de menores de 2 años a cualquier tipo de pantalla, debido a las consecuencias negativas que tiene dicho tipo de interacciones en etapas tan tempranas del desarrollo.

Por otro lado, los hijos de Steve Jobs, Bill Gates y otros creadores de tecnologías mundialmente extendidas van a colegios donde no hay pantallas.

Altos directivos de empresas tecnológicas multinacionales establecidas en Silicon Valley mandan a sus hijos a un colegio de élite que hace bandera de no utilizar tecnología en sus aulas. Los padres trabajan en eBay, Google, Apple, Yahoo y Hewlett-Packard. Y sus hijos nunca han utilizado Google… Escriben con lápiz y papel y sus profesores utilizan una pizarra tradicional. No hay ni una pantalla en todo el colegio y el colegio desincentiva su uso en casa.

¿El argumento? El ordenador impide el pensamiento crítico, deshumaniza el aprendizaje, la interacción humana y acorta el tiempo de atención de los alumnos.

En pocas palabras, saben lo adictivas y perjudiciales que son las tecnologías que desarrollan y no quieren que sus hijos se expongan a ellas.

¿Por qué tus hijos no pueden tener una educación con la misma calidad? ¿Es que la educación más productiva tiene que estar reservada a unos pocos privilegiados?.

Lo que ves en cualquier página de Internet o juego tiene un aspecto y funcionamiento que han sido creados tras miles de pruebas y cuidadosos análisis (colores de fondo, tipografías, elementos de audio, etc) para que la gente pase más tiempo delante de esa pantalla.

En palabras de Tristan Harris (ético del diseño): “los usuarios sacan provecho de estas aplicaciones y web, pero también les cuesta usarlas con moderación”. El problema no es que la gente no tenga fuerza de voluntad, sino que “al otro lado de la pantalla hay mil personas cuyo trabajo es desbaratar tu capacidad de autorregulación”.

No existe una línea definida que separe a los adictos del resto de nosotros. Todos estamos a un producto o a una experiencia de desarrollar nuestras propias adicciones.
Estas adicciones tecnológicas tienen un agravante con respecto a las adicciones a sustancias. Los “yonquis” de Internet casi seguro necesitan seguir utilizando Internet para hacer algunos trámites, o en sus trabajos. O lleva un smartphone en su bolsillo.

Podemos utilizar los mismos principios que dan lugar a las adicciones del comportamiento para motivar a los jóvenes a que aprendan en el colegio/instituto/universidad, estimular a la gente para ahorrar, etc. Para ello es necesario entender cómo funcionan dichos comportamiento adictivos. Estamos en el principio de la era de las adicciones del comportamiento, y de momento reinan sus efectos negativos.


Pablo Marinero
Consultor de privacidad y migración a Software Libre.
Si tienes inquietud sobre este asunto puedes ponerte en contacto conmigo sin compromiso a través de este email: info@pablomarinero.com

lunes, 1 de abril de 2019

ACRILAMIDA EN HOSTELERÍA





Miguel Hidalgo Rozas
Responsable Calidad
Restaurante José María– Agrocorte Gourmet


Recientemente la Unión Europea publicó el reglamento 2017/2158 donde se establecen las medidas de mitigación y los niveles de referencia para reducir la presencia de ACRILAMIDA en los ALIMENTOS. Estas medidas son un código de buenas prácticas y controles para reducir la acrilamida en los alimentos.

La acrilamida es un compuesto químico que surge a partir de la transformación de proteínas y carbohidratos de los alimentos sometidos a altas temperaturas (reacción de Maillard), que aparece en muchos alimentos, pero por el tratamiento a los que son sometidos estos alimentos, aparecen más frecuentemente en patatas fritas, café y productos elaborados con cereales.

La acrilamida, es un carcinógeno que puede inducir diferentes tipos de cáncer. Conclusión a la que ha llegado la EFSA (Autoridad europea para la seguridad alimentaria) a través de diversos estudios científicos:    (https://ec.europa.eu/food/safety/chemical_safety/contaminants/catalogue/acrylamide_db_en).

Si preguntáramos por la calle a viandantes acerca de que es la acrilamida, ¿que nos responderían? Algunos nos responderían que es “algo de los alimentos” y otros tantos, no sabrían a que nos referimos.

Ahora bien, si preguntáramos a los sectores profesionales relacionados con la alimentación, la gran mayoría de los técnicos en ciencias de la salud sabrían respondernos. En industria alimentaria unos cuantos y en restauración unos pocos.

Volviendo más arriba, las medidas del citado reglamento son de aplicación a:
·        Industria alimentaria.
·        Restauración y catering.
Pero también, en este contexto, juega un papel importante:
·        Hogares de los consumidores.

Existe por tanto cierta problemática, que es en la falta de comunicación y formación en el público general y en algunos sectores alimentarios.

En lo relativo a restauración, complace ver que este nuevo reglamento los mencione específicamente, ya que, en España, existen alrededor de 280.000 establecimientos de restauración. Todos ellos más ligados con la población general, a los cuales si son informados y formados correctamente, se conseguiría cierto “efecto cascada”.

Entre las buenas practicas que dictamina este reglamento para reducir la presencia de acrilamida en restauración son:
Ø Uso de patatas con bajo contenido en azúcar.
Ø Lavar y poner en remojo las patatas cortadas durante 30-120 minutos.
Ø Freír las patatas o cualquier producto empanado a una temperatura <170°C.

Todas ellas sencillas de realizar y que cualquier restaurador puede aplicar.

No obstante la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) publico en noviembre de 2018 en su cuenta de oficial de youtube, un video con nombre “Con la acrilamida no desentones, elige dorado, elige salud” que ayuda a entender mejor la Acrilamida:  https://www.youtube.com/watch?v=tcuu2zz3hXo.

Para más información se puede consultar la ficha técnica y folleto elaborados por la AESAN.

Viendo los sectores implicados, se puede afirmar, por tanto, que reducir los niveles de acrilamida en los alimentos y de reducir las posibilidades a contraer diferentes tipos de cáncer; depende de todos, desde la autoridad competente para formar e informar, hasta la industria alimentaria, restauración y los diferentes hogares para aplicar las recomendaciones de estos primeros.

El día 4 de abril, en el Colegio de Veterinarios de Segovia, organizado por ACTA-CL,  y con la colaboración de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud, se realizará una jornada sobre la “Acrilamida en la Industria alimentaria: bases científicas y novedades reglamentarias” donde acudirán técnicos de la AESAN, CSIC y consejería de Sanidad de Castilla y León, que despejarán todas las dudas que puedan surgir.